Registrado: 02 May 2007 Mensajes: 10429 Ubicación: Que la Forza te acompañe
Publicado: Dom, 22 Jun 2008 11:28 pmAsunto: VERDI: LA FORZA DEL DESTINO
LA FORZA DEL DESTINO
Ópera en cuatro actos de Giuseppe Verdi, con libreto de Francesco Maria Piave basado en Don Álvaro o la fuerza del sino, de Ángel Saavedra, duque de Rivas. Estrenada el 10 de noviembre de 1862 en el Teatro Imperial de San Petersburgo. Posteriormente revisada con participación del libretista AntonioGhislanzoni; la versión revisada, que es la más conocida, se estrenó en la Scala de Milán el 27 de febrero de 1869. El reparto de ambos estrenos fue el siguiente:
DISCOGRAFÍA
Una discografía abundante, en la que es difícil decidirse. Como grabación h¡stórica:
Marinuzzi/Masini, Caniglia, Tagliabue, Stignani, Pasero, Meletti. O. y Coro de la RAI de Turín, 1941. Naxos y otros.
Absolutamente imprescindible:
Mitropoulos/Del Monaco, Tebaldi, Protti, Barbieri, Siepi, Capecchi. O y Coro del Maggio Musicale Fiorentino, en vivo, 1953.
La primera grabación en estudio de un gran Don Alvaro (mi Don Alvaro):
Serafin/Tucker, Callas, Tagliabue, Nicolai, Rossi-Lemeni, Capecchi. O. y Coro del Teatro de la Scala de Milán. EMI, 1954.
Para los amantes de sonido más moderno:
Gardelli/Bergonzi, Arroyo, Cappuccilli, Casoni, Raimondi, Evans. Ambrosian Opera Chorus, Royal Philharmonic. EMI 1969.
Muti/Domingo, Freni, Zancanaro, Zajick, Plishka, Bruscantini. O. y Coro del Teatro de la Scala de Milán, 1986.
Hay muchas otras recomendables. También es interesante conocer la versión original de San Petersburgo:
Gergiev/Grigoriam, Gorchakova, Putilin, Borodina, Tarassova. O. y Coro del Teatro Kirov de San Petersburgo. Philips, 1995.
SOBRE EL ESTRENO Y OTROS AVATARES.
Después del estreno de Un Ballo in Maschera, la intención de Verdi fue abandonar la composición y dedicarse a vivir pacíficamente en su villa de Sant’Agata en compañía de Giuseppina, que, después de un matrimonio a escondidas en verano de 1859, se convirtió en la segunda señora Verdi. Durante estos años, Verdi inicia una pequeña participación en los asuntos públicos de Italia; elegido por el distrito de Busetto, sería
después miembro del primer Parlamento italiano. Entretanto, seguía insistiendo en queno iba a componer ni una ópera más. En una carta a Piave escribía:
“… he adorado, y adoro este arte, y cuando estoy solo, ocupado con mis notas, mi corazón palpita, las lágrimas caen de mis ojos y mi emoción y mi placer son indescriptibles. Pero cuando pienso que estas pobres notas mías deberán ser arrojadas frente a seres sin inteligencia, ante un editor que las vende para que sirvan para entretenimiento y pasatiempo de la multitud, oh, entonces dejo de amarlo. No hablemos más de ello”.
Sin embargo, y a pesar de su insistencia en que “ya no compongo más”,parece ser que Verdi sí que estaba dándole vueltas a la idea de componer otra ópera. La iniciativa habría partido del tenor Enrico Tamberlick, que cantaba en San Petersburgo y que había invitado a Verdi (dejándole claro que sería libre de decidir sobre el libreto, el libretista, y todas las demás condiciones) a componer para el Teatro Imperial. En principio, se pensó en Ruy Blas, de Victor Hugo. No tardaría mucho en recibir noticias de Tamberlick, que le advirtió que tal vez el argumento (sobre un criado que llega a ministro, además de amante de su soberana) no fuera del agrado de la aristocracia rusa. Esto supuso un contratiempo; Verdi se había decidido por el Ruy Blas después de examinar muchos otros argumentos que no le satisfacían; aún no había firmado contrato alguno. Aunque los rusos se mostraron bastante más razonables que la censura italiana contra la que tantas veces se estrellara el compositor (pues con tal de tener a Verdi estrenando una ópera en San Petersburgo el argumento no les preocupaba tanto), Ruy Blas no sería puesta en música por Verdi.
Éste había encontrado mientras tanto otro argumento que era objeto de su interés: el drama del Duque de Rivas Don Álvaro o la fuerza del sino; firmó el contrato en junio y poco después estaba trabajando con Piave sobre el texto original para convertirlo en el libreto… La ópera estuvo terminada a falta de la orquestación para mediados de noviembre de 1861. Poco más tarde Verdi y Giuseppina partían hacia Rusia. Una vez en San Petersburgo, todo fueron contratiempos. No era el menor la enfermedad de la soprano contratada para el papel de Leonora; el estreno fue cancelado y pasó el tiempo… Los Verdi tuvieron que volver a Italia; la ópera sería estrenada el año siguiente. Finalmente se estrenó la Forza el 10 de noviembre de 1862 (Verdi y Giuseppina habían vuelto a viajar a Rusia) con un éxito considerable. En los años posteriores La Forza del Destino se estrenaría en Madrid (en 1863, con la presencia del Duque de Rivas al que, según la leyenda, no le gustó la ópera), Nueva York, Viena (ambas en 1865), Buenos Aires (1866) y Londres (1867). A pesar de la carrera más o menos triunfal de su obra, Verdi no estaba completamente satisfecho con ella. Fruto de esa insatisfacción fue la profunda reforma a la que la sometió en los años siguientes a su estreno, cambiando el final original (como en Rivas, Don Alvaro se suicidaba tras la muerte de Leonora, invocando a los espíritus infernales), aparte de algunos aspectos musicales. Ya lo iremos viendo. _________________ Subidón verdiano a cargo de la Stupenda
Registrado: 01 Sep 2006 Mensajes: 12301 Ubicación: barcelona
Publicado: Dom, 22 Jun 2008 11:41 pmAsunto:
LA FORZA DEL DESTINO, tiene una importante anécdota o evento lúgubre, cual fue el 4 de marzo de 1.960, en el MET, cuando el barítono Leonard Warren en plena representación y cantando su escena...Morir tremenda cosa..Urna fatale...., cayó fulminado de un infarto de miocardio en presencia en escena de Renata Tebaldi , Leonora de Vargas aquella noche y con Richard Tucker, Alvaro.
La noticia tal como se cuenta en wilkipedia :
"Warren's last complete performance was as Simon Boccanegra on March 1, 1960 at the Met. Three days later, in a performance of La Forza del Destino with Tebaldi, he died onstage. According to legend, he was about to launch into the vigorous cabaletta to Don Carlo's act III aria, which begins Morir, tremenda cosa ("to die, a momentous thing"), when he started coughing and gasping. His final words were "Help me, help me!" and he pitched face-forward down to the floor. However, eyewitnesses including Rudolf Bing report that Warren had completed the aria and had gone on to the subsequent action where he was supposed to open a sealed wallet, examine the contents and sing "Gioia, o gioia" (Joy, oh joy). He did so, pitched forward and was still. A few minutes later he was pronounced dead of a massive heart attack, and the rest of the performance was canceled. Warren was only forty-eight."
En la siguiente función de esta FORZA, Mario Sereni fue quien sustituyó al difunto Warren, con el resto del mismo cast.
Registrado: 01 Sep 2006 Mensajes: 12301 Ubicación: barcelona
Publicado: Dom, 22 Jun 2008 11:46 pmAsunto:
Unas cuantas grabaciones más de LA FORZA DEL DESTINO, todas ellas live o en vivo :
La forza del destino (15)
La_forza_del_destino_DiStefano,Tebaldi,Protti_1955_La_Scala
La_Forza_del_Destino_DiStefano,Tebaldi,Guelfi_1956_Firenze
La_forza_del_destino_Tucker,Milanov,Warren_1956_Met
La_forza_del_destino_DiStefano,Gencer,Protti_1957_Koln
La_forza_del_destino_Tucker, Tebaldi,sereni_1.960_Met
La_forza_del_destino_Cecchele,Gencer,Cappuccilli_1967_Verona
La_Forza_del_Destino_Bergonzi,Malaspina,Cappuccilli_Genova_1970
La_Forza_del_Destino_Corelli,L.Price,Paskalis_1972_Met
La_Forza_del_Destino_Bonisolli,Cruz.Romo,Paskalis_Vienna_1974
La_forza_del_destino_Vickers,Arroyo,MacNeil_1975_Met
La_Forza_del_Destino_Domingo,L.Price,Macneil_1977_Met
La_forza_del_destino_Carreras,Caballe,Cappuccilli_1978_La_Scala
La_Forza_del_Destino_Giacomini,Price,MacNeil_1979_Ravinia
La_Forza_del_Destino_T.Sintow,Carreras,Mazurok_1980_Vienna
La_Forza_del_Destino_Giacomini,Marton,Cappuccili_1983_Barcelona
La_Forza_del_Destino_Licitra,Stemme,Alvarez_2008_Vienna _________________ Et......le voilà !
ACTO I. Habitación del Castillo de Calatrava, cerca de Sevilla. El marqués desea buenas noches a su hija; cuando se marcha, Leonora expresa sus remordimientos a Curra, su doncella. Va a huir con Don Alvaro, su amado, pero siente tener que dejar su casa y a su padre (Me pellegrina ed orfana). En el fondo, tiene esperanzas de que él no venga esa noche, pero aparece poco después. Don Alvaro no entiende las vacilaciones de Leonora, a quien pregunta si se arrepiente de su decisión de seguirle. Leonora reacciona diciéndole que le seguirá a todas partes (Ah, per sempre). Pero parece que en el castillo comienza a haber movimiento... El marqués irrumpe en los aposentos de Leonora, sordo a las súplicas de la hija de la que reniega. Don Alvaro muestra su buena voluntad arrojando su arma al suelo, con tan mala fortuna que ésta se dispara y alcanza al anciano marqués, que muere mientras maldice a Leonora. Don Alvaro la arrastra hacia el balcón. (Vil seduttor... Infame figlia!).
ACTO II. Primera Escena.Una taberna en las afueras de Hornachuelos. Es de noche y el local se llena de los más variados personajes, entre ellos un supuesto estudiante que no es otro que Don Carlo, el hermano de Leonora, que busca a la pareja para vengar la muerte del marqués y limpiar el honor de la familia. La propia Leonora llega poco después, disfrazada de hombre; al ver a su hermano, se oculta. Llega la gitana Preziosilla y anuncia alegremente que la guerra ha estallado (Al suon del tamburo). Mientras tanto, se oye a los peregrinos que van hacia el convento para ganar el jubileo. Don Carlo sospecha que el joven viajero que acompaña al arriero Trabuco es una mujer, pero no imagina que se trata de Leonora. Interroga maliciosamente al arriero hasta que éste se aburre. Luego cuenta su supuesta historia... (Son Pereda), que Preziosilla no cree.
Segunda escena. Exhausta, Leonora llega ante las puertas del convento. Horrorizada ante el hecho de que todos conozcan su historia, piensa en buscar refugio entre sus muros y ruega a la Virgen que la auxilie(Son giunta... Madre, pietosa vergine). Llama a la puerta, que abre (bastante molesto) Fra Melitone; de mala gana éste va a avisar al Padre Guardián. Cuando se quedan solos, Leonora se da a conocer; quiere renunciar al mundo y buscar la paz en el convento. Tras alguna resistencia, el Padre Guardián admite que viva en una cueva cercana al convento, donde no podrá ver a otro ser humano, salvo en caso de extrema necesidad, que avisará tocando una campana.(Or siam soli). El Padre Guardián convoca a los frailes y les anuncia que nadie podrá comunicarse con el penitente que vivirá en la cueva. Quien viole esa regla merecerá la maldición eterna. Leonora eleva una nueva plegaria a la Virgen, tras la cual penetra en la cueva. (Il santo Nome di Dio Signore... La Vergine degli Angeli).
ACTO III. Escena I. En el pueblo de Velletri. Mientras no lejos de allí unos soldados juegan a los dados, Don Alvaro se lamenta del infortunio que siempre le persigue: sus padres son los descendientes de los Incas, él nació en la cárcel. Invoca la ayuda de Leonora, a la que cree muerta.(O tu che in seno agli angeli). Su meditación es interrumpida por una trifulca: Don Carlo es perseguido por unos soldados que habían estado jugando a los dados con él. Don Alvaro le salva la vida, y ambos se juran amistad eterna, aunque ninguno de los dos dice su verdadero nombre...
Escena II. En el salón de una casa de Velletri. Se libra una batalla en la cual Don Alvaro es gravemente herido. Cuando Don Carlo asegura a Don Alvaro que le darán la Orden de Calatrava por su heroico comportamiento, el herido se altera. Luego le confía a Don Carlo un cofre, y le ruega que sólo lo abra cuando haya muerto. Don Carlo así lo promete. Para variar, veamos un vídeo. Cantan Gigli y Giuseppe de Luca:
Cuando el cirujano se lleva a Don Alvaro y Don Carlo se queda solo, el de Vargas refleiona sobre la reacción de su amigo al oír el nombre de Calatrava. Se siente atraído por el cofre, a pesar de que vacila en quebrantar la promesa hecha al herido. Finalmente, la abre, encontrándose con el retrato de su hermana. Cuando el cirujano entra para anunciar que Don Alvaro se salvará, la alegría de Don Carlo es inmensa porque podrá tener la ocasión de vengarse honorablemente. (Urna fatale).
Escena III. Un campamento cerca de Velletri. Don Alvaro se ha recuperado de su herida. Don Carlo intercambia algunas frases irónicas con él y el indiano deduce que Don Carlo ha abierto el cofre; cuando el de Vargas a su vez descubre su identidad, Don Alvaro se entera al fin de que Leonora está viva. No obstante, Don Carlo le dice que morirá pronto... él la matará para librar a la familia de la deshonra. El duelo se entabla, pero son separados por una patrulla. Don Alvaro decide que sólo la religión puede brindarle la paz que necesita. (Ne gustare m'è dato...). Después de todo esto, irrumpen los soldados y el pequeño ejército de vendedores y vivanderas entre las que destaca Preziosilla. También aparece Fra Melitone, que endosa a los soldados un cómico sermón. Finaliza el acto con Preziosilla cantando las bellezas de la vida militar en el famoso "Rataplan".
ACTO IV. Escena Primera. El Monasterio de Hornachuelos. Han pasado varios años, y los pobres se agolpan ante la entrada del convento para que les sirvan de comer. La tarea corresponde a Fra Melitone, que está harto de los pedigüeños, y sobre todo de que estos canten las alabanzas del Padre Rafael. El Padre Guardián recrimina al fraile su actitud. Aparece Don Carlo, que pregunta precismente por el Padre Rafael. Por supuesto, se trata de Don Alvaro. Don Carlo quiere consumar su venganza concluyendo el duelo que comenzaron en Italia. A pesar de los ruegos de Don Alvaro, el de Vargas acumula provocación tras provocación hasta que Don Alvaro decide batirse con él (Invano Alvaro... Le minaccie, i fieri accenti).
Escena Segunda. Exterior de la cueva donde vive Leonora. La joven ruega a Dios que le conceda al fin la paz que ni siquiera en ese entorno conoce. (Pace, pace mio Dio). Cuando escucha el sonido de las espadas de los duelistas, que se aproximan, invoca la maldición divina para los que se atreven a profanar el lugar y se oculta. Don Carlo cae herido y pide confesión a gritos. Don Alvaro se precipita hacia la puerta de la caverna y tras muchos ruegos logra que Leonora abra. Se reconocen al instante; Leonora corre a socorrer a su hermano, apareciendo poco después sostenida por el Padre Guardián. Don Carlo ha cumplido su venganza atravesándola con su espada antes de morir. Mientras Leonora agoniza, Don Alvaro maldice su destino. El Padre Guardián le dice que se resigne a su suerte y rece por Leonora y por el perdón del Cielo. Vemos el final en el mítico vídeo del San Carlo con Tebaldi, Corelli y Christoff (gracias a Oneguin):
Registrado: 02 May 2007 Mensajes: 10429 Ubicación: Que la Forza te acompañe
Publicado: Lun, 23 Jun 2008 8:39 amAsunto:
ORÍGENES LITERARIOS
"Composición mixta, composición extraña, repito, en la que abundan las perfecciones, llena de trozos de hermosa poesía, no exenta de lunares, composición que sorprendió al auditorio, poco acostumbrado a espectáculos de semejante naturaleza".
Esta crítica, que podría encajar con lo que habitualmente se dice de La Forza del Destino, corresponde sin embargo a su fuente original y causa de no pocos de esos "lunares", entre ellos la dificultad de aunar los elementos y tipos populares con la tragedia de Don Álvaro.
Ángel de Saavedra y Ramírez de Baquedano nació en Córdoba el 10 de marzo de 1791. Su padre se convertiría en 1793 el primer duque de Rivas (hasta ese año, la dignidad, que databa de 1643, era de marqués). Debido a su rancio abolengo (es curioso que el lema de su familia sea "Padecer por vivir", muy adecuado para el autor de Don Alvaro), comenzó a acumular nombramientos dessde muy temprana edad... Baste decir que era Caballero de Malta a los seis meses, capitán de caballería a los siete años y Caballero de Santiago a los nueve. Más tarde ingresará en el ejército y combatirá durante la Guerra de la Independencia, durante la cual resulta gravemente herido. Tuvo una activa participación en la política durante el Trieno Liberal que siguió al levantamiento de Riego. Ello le valdría once años de exilio después de que Fernando VII restableciera el absolutismo, exilio que vivió en Londres, Malta y Francia. Tras la muerte de su hermano mayor heredaría el título de Duque de Rivas. Después, será vicepresidente del Senado, embajador en Nápoles y en París, Ministro de Estado, Ministro de Marina e incluso -por cuarenta horas y durante la "Vicalvarada" de 1854-, Presidende del Gobierno. Aparte de miembro de la Academia de Bellas Artes, Presidente de la Real Academia Española (1862), del Consejo de Estado (1863), condecorado con la orden del Toisón de Oro... Moriría en junio de 1865.
Aparte de su carrera política, el Duque de Rivas sacó tiempo para desarrollar una nada desdeñable carrera literaria, con multitud de obras históricas, poéticas y teatrales. De todas ellas la principal, y la que daría origen a la ópera que nos ocupa, es Don Álvaro o la fuerza del sino,un "Drama Original en Cinco Jornadas y en Prosa y Verso", dedicado a Alcalá Galiano y estrenado en el Teatro del Príncipe de Madrid el 22 de marzo de 1834, dividiendo a la crítica y al público. Mientras unos la llamaban "la composición más monstruosa que todas las que hemos visto hasta ahora", otros decían que era "la producción de un hombre de genio, de un verdadero poeta".
La historia de Don Alvaro se la misma contada en el argumento de La Forza del Destino. Naturalmente, al elaborar el libreto Piave y su posterior sucesor Ghislanzoni simplificaron algunos elementos. Por ejemplo, Leonor tiene dos hermanos, Don Carlos (que muere en el duelo con Don Álvaro en Italia) y Don Alfonso (que lo reta ya en el convento al final del drama), que en el libreto de la ópera se funden en Don Carlo. También hay una mayor presencia de los personajes populares, a los que Rivas hace hablar en prosa, mientras que los nobles (Don Alvaro, Leonor, Don Alfonso...) hablan en verso, salvo cuando se trata de acelerar la acción (ejemplo, la irrupción del marqués en los aposentos de su hija cuando ella va a huir con Don Álvaro). Uno de los personajes a los que sin embargo el libreto dará mayor peso que el drama original será la gitana Preciosilla (la Preziosilla de Verdi), que aparece en la primera escena (desarrollada en una venta y en la que se nos pone en antecedentes sobre los amores de Leonor y Don Álvaro) en la que augura los infortunios que esperan a Don Álvaro, misterioso personaje que lleva en España dos meses justos y cuyos amores con la hija del marqués de Calatrava son la comidilla del lugar, y a Leonora, "Negra suerte le espera... Mi madre la dijo la buenaventura, recién nacida, y siempre que la nombra se le saltan las lágrimas...".
Veamos ahora el parecido entre el original de Rivas y el libreto de Piave:
DOÑA LEONOR.- (Arrojándose a los pies de su padre.) ¡Padre! ¡Padre!
MARQUÉS.- No soy tu padre... Aparta... Y tú, vil advenedizo...
DON ÁLVARO.- Vuestra hija es inocente... Yo soy el culpado... Atravesadme el pecho. (Hinca una rodilla.)
MARQUÉS.- Tu actitud suplicante manifiesta lo bajo de tu condición...
DON ÁLVARO.- (Levantándose.) ¡Señor marqués!... ¡Señor marqués!
MARQUÉS.- (A su hija.) Quita, mujer inicua. (A CURRA, que le sujeta el brazo.) ¿Y tú, infeliz... osas tocar a tu señor? (A los criados.) Ea, echaos sobre ese infame, sujetadle, atadle...
DON ÁLVARO.- (Con dignidad.) Desgraciado del que me pierda el respeto. (Saca una pistola y la monta.)
(Corriendo hacia DON ÁLVARO.)
DOÑA LEONOR.- ¡Don Álvaro!... ¿Qué vais a hacer?
MARQUÉS.- Echaos sobre él al punto.
DON ÁLVARO.- ¡Ay de vuestros criados si se mueven! Vos sólo tenéis derecho para atravesarme el corazón.
MARQUÉS.- ¡Tú a morir a manos de un caballero? No, morirás a las del verdugo.
DON ÁLVARO.- ¡Señor marqués de Calatrava!... Mas ¡ah! no: tenéis derecho para todo... Vuestra hija es inocente... tan pura como el aliento de los ángeles que rodean el trono del Altísimo. La sospecha a que puede dar origen mi presencia aquí a tales horas concluya con mi muerte; salga envolviendo mi cadáver como si fuera mortaja... Sí, debo morir... pero a vuestras manos. (Pone una rodilla en tierra.) Espero resignado el golpe, no lo resistiré: ya me tenéis desarmado.
(Tira la pistola, que al dar en tierra se dispara y hiere al marqués, que cae moribundo en los brazos de su hija y de los criados, dando un alarido.)
MARQUÉS.- Muerto soy... ¡Ay de mí!...
DON ÁLVARO.- ¡Dios mío! ¡Arma funesta! ¡Noche terrible!
DOÑA LEONOR.- ¡Padre, padre!
MARQUÉS.- Aparta; sacadme de aquí..., donde muera sin que esta vil me contamine con tal nombre...
DOÑA LEONOR.- ¡Padre!...
MARQUÉS.- Yo te maldigo.
(Cae LEONOR en brazos de DON ÁLVARO, que la arrastra hacia el balcón.)
Piave:
Cita:
MARCHESE
Vil seduttor! Infame figlia!
LEONORA
(correndo a suoi piedi)
No, padre mio.
MARCHESE
Io più nol sono.
ALVARO
Il solo colpevole son io.
(presentandogli il petto)
Ferite, vendicatevi.
MARCHESE
(A Don Alvaro)
No, la condotta vostra
Da troppo abbietta origine uscito vi dimostra.
ALVARO
(Risentito)
Signor Marchese!
MARCHESE
(a Leonora)
Scostati...
(ai servi)
S'arresti l'empio.
ALVARO
(cavando nuovamente la pistola
ai servi che retrocedono)
Guai se alcun di voi si muove.
LEONORA
(correndo a lui)
Alvaro, oh ciel, che fai?
ALVARO
(a Marchese)
Cedo a voi sol, ferite.
MARCHESE
Morir per mano mia!
Per mano del carnefice
Tal vita spenta sia!
ALVARO
Signor di Calatrava!
Pura siccome gli angeli
È vostra figlia, il giuro;
Reo sono io solo. Il dubbio
Che l'ardir mio qui desta.
Sì tolga colla vita. Eccomi inerme.
(Getta via la pistola che, cadendo
al suolo scarica il colpo, e ferisce
mortalmente il Marchese)
MARCHESE
Io muoio!
ALVARO
(disperato)
Arma funesta!
LEONORA
(correndo ai piedi del padre)
Aita!
MARCHESE
(a Leonora)
Lungi da me.
Contamina tua vista la mia morte!
LEONORA
Padre!
MARCHESE
Ti maledico!
(Cade tra le braccia dei servi)
LEONORA
Cielo, pietade!
ALVARO
Oh, sorte!
(I servi portano il Marchese alle sue stanze,
mentre Don Alvaro trae seco verso
il verone la sventurata Leonora)
Rivas:
Cita:
DOÑA LEONOR
Sí..., ya llegué... Dios mío,
gracias os doy rendida. 405
(Arrodíllase al ver el convento.)
En ti, Virgen Santísima confío;
sed el amparo de mi amarga vida.
Este refugio es sólo
el que puedo tener de polo a polo.
(Álzase.)
No me queda en la tierra 410
más asilo y resguardo
que los áridos riscos de esta sierra:
en ella estoy... ¿Aún tiemblo y me acobardo?
(Mira hacia el sitio por donde ha venido.)
¡Ah!... Nadie me ha seguido,
ni mi fuga veloz notada ha sido. 415
... No me engañé, la horrenda historia mía
escuché referir en la posada...
Y ¿quién, cielos, sería,
aquel que la contó? ¡Desventurada!
Amigo dijo ser de mis hermanos... 420
¡Oh cielos soberanos!...
¿Voy a ser descubierta?
Estoy de miedo y de cansancio muerta.
(Se sienta mirando en rededor y luego al cielo.)
¡Qué asperezas! ¡Qué hermosa y clara luna!
¡La misma que hace un año 425
vio la mudanza atroz de mi Fortuna,
y abrirse los infiernos en mi daño!
(Pausa larga.)
No fue ilusión... Aquel que de mí hablaba
dijo que navegaba
don Álvaro, buscando nuevamente 430
los apartados climas de Occidente.
¡Oh Dios! ¿Y será cierto?
Con bien arribe de su patria al puerto.
(Pausa.)
¿Y no murió la noche desastrada
en que yo, yo... manchada 435
con la sangre infeliz del padre mío,
le seguí... le perdí?... ¿Y huye el impío?
¿Y huye el ingrato?... ¿Y huye y me abandona?
(Cae de rodillas.)
¡Oh Madre Santa de piedad! Perdona,
perdona, le olvidé. Sí, es verdadera, 440
lo es, mi resolución. Dios de bondades,
con penitencia austera,
lejos del mundo en estas soledades,
el furor expiaré de mis pasiones.
¡Piedad, piedad, Señor, no me abandones! 445
(Queda en silencio y como en profunda meditación recostada en las gradas de la cruz, y después de una larga pausa continúa.)
Los sublimes acentos de ese coro
de bienaventurados,
y los ecos pausados,
del órgano sonoro,
que cual de incienso vaporosa nube 450
al trono santo del Eterno sube,
difunden en mi alma
bálsamo dulce de consuelo y calma.
(Se levanta resuelta.)
¿Qué me detengo pues?... corro al tranquilo...
corro al sagrado asilo... 455
(Va hacia el convento y se detiene.)
Mas ¿Cómo a tales horas?... ¡Ah!... No puedo
ya dilatarlo más; hiélame el miedo
de encontrarme aquí sola. En esa aldea
hay quien mi historia sabe.
En lo posible cabe 460
que descubierta con la aurora sea.
Este santo prelado
de mi resolución está informado,
y de mis infortunios... Nada temo.
Mi confesor de Córdoba hace días 465
que las desgracias mías
le escribió largamente...
Sé de su caridad el noble extremo;
me acogerá indulgente.
¿Qué dudo, pues, qué dudo?... 470
¡Sed, oh Virgen Santísima, mi escudo!
(Llega a la portería y toca la campanilla.)
Piave:
Cita:
LEONORA
Sono giunta! Grazie, o Dio!
Estremo asil questo è per me! Son giunta!
Io tremo! La mia orrenda storia è nota
in quell'albergo, e mio fratel narrolla!
Se scoperta m'avesse! Cielo! Ei disse
naviga vers' occaso. Don Alvaro!
Nè morto cadde quella notte in cui
io, io del sangue di mio padre intrisa,
l'ho seguito e il perde! Ed or mi lascia,
mi fugge! Ohimè, non reggo a tanta ambascia.
(Cade in ginocchio)
Madre, pietosa Vergine,
Perdona al mio peccato,
M'aita quel ingrato
Dal core a cancellar.
In queste solitudini
Espierò l'errore,
Pietà di me, Signore.
Deh, non m'abbandonar!
(L'organo accompagna il canto
mattutino dei frati)
CORO DEI FRATI
(interno)
"Venite, adoremus et procedamus ante Deum,
Ploremus, ploremus coram Donino, coram
Domino qui fecit nos."
LEONORA
(alzandosi)
Ah, quei sublimi cantici,
Dell'organo i concenti,
Che come incenso ascendono
A Dio sui firmamenti,
inspirano a quest'alma
Fede, conforto e calma!
Al santo asilo accorassi.
(S'avvia)
E l'oserò a quest'ora?
(Arrestandosi)
Alcun potria sorprendermi!
O misera Leonora,
tremi? Il pio frate accoglierti
no, non ricuserà.
Non mi lasciar, soccorrimi,
pietà Signor, pietà!
Deh, non m'abbandonar!
CORO DI FRATI
(Dall'interno)
"Ploremus, ploremus coram
Donino qui fecti nos."
(Leonora va a suonare il campanello del
convento. Si apre la finestrella della
porta e n'esce la luce d'una lanterna che
riverbera sul volto di Leonora la quale
si arretra, spaventata. Fra Melitone
parla dall'interno)
Rivas:
Cita:
PADRE GUARDIÁN
(Acercándose a LEONOR.)
Ya estamos, hermano, solos.
Mas ¿por qué tanto misterio?
¿No fuera más conveniente
que entrarais en el convento? 515
No sé qué pueda impedirlo...
Entrad, pues, que yo os lo ruego;
entrad; subid a mi celda;
tomaréis un refrigerio,
y después...
DOÑA LEONOR
No, Padre mío,
520
PADRE GUARDIÁN
¿Qué os horroriza?... No entiendo...
DOÑA LEONOR
(Muy abatida.)
Soy una infeliz mujer.
PADRE GUARDIÁN
(Asustado.)
¡Una mujer!... ¡Santo cielo!
¡Una mujer!... A estas horas,
en este sitio... ¿Qué es esto? 525
DOÑA LEONOR
Una mujer infelice,
maldición del universo,
que a vuestras plantas rendida
(Se arrodilla.)
os pide amparo y remedio,
pues vos podéis libertarla 530
de este mundo y del infierno.
Piave:
Cita:
GUARDIANO
Or siam soli.
LEONORA
Una donna son io.
GUARDIANO
Una donna a quest'ora! Gran Dio!
LEONORA
Infelice, delusa, reietta,
Dalla terra e del ciel maledetta,
Che nel pianto protratavi al piede,
Di sottrala all'inferno vi chiede.
Podríamos seguir con mil ejemplos más (el que quiera leer el drama de Rivas, lo puede encontrar aquí); como vemos, la transcripción de la obra original es bastante exacta. Sí hay que decir que no todo se basa en Rivas. Por ejemplo, el cómico sermón de Melitone en Italia no se debe a Don Ángel, sino a Schiller (concretamente al Wallendstein). De la misma manera, no existe en el drama original una escena similar a Pace, pace mio Dio. _________________ Subidón verdiano a cargo de la Stupenda
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Publicado: Lun, 23 Jun 2008 8:55 amAsunto:
konzertarien escribió:
Estimados Foreros:
Desearía opinar al respecto y adicionar una versión, que a mi entender supone una exposición de el mejor Alvaro oido por este servidor.
TEATRO MUNICIPAL RIO DE JANEIRO 1951
LA FORZA DEL DESTINO
Gigli, Barbato, Mascherini, Neri - Cond. Votto
Saludos
Gracias, me la apunto para escucharla. . El problema de Operaclass (de donde extraigo las discografías), o al menos uno de los problemas, es que suelen dejarse muchas grabaciones fuera, y no sólo las no editadas "oficialmente"...
En fin, si alguien tiene alguna más que aportar, que lo haga. _________________ Subidón verdiano a cargo de la Stupenda
Il Marchese di Calatrava - Eldar Aliev
Donna Leonora - Georgina Lukacs
Don Carlo di Vargas - Leo Nucci
Don Alvaro - Josè Cura
Preziosilla - Luciana D'Intino
Il Padre Guardiano - Giacomo Prestia
Fra Melitone - Alfonso Antoniozzi
Curra - Tiziana Tramonti
Un Alcade - Giuseppe Riva
Mastro Trabuco - Ernesto Gavazzi
Un Chirurgo - SIlvestro Sammaritano
Orchestra e Coro Del Teatro alla Scala di Milano
Maestro del Coro: Roberto Gabbiani
Direttore: Riccardo Muti
Dirección de escena de Hugo de Ana. La copia que circula por OperaShare (procedente de alguna emisora japonesa) es de considerable mejor calidad que este vídeo que incluyo.
De este mismo año también está disponible este vídeo, conocido entre otras cosas por convertir la taberna de Hornachuelos en una especie de club con chicas vestidas de "vaqueras", Preziosilla incluída. Una muestra:
Nina Stemme Leonora
Salvatore Licitra Don Alvaro
Carlos Alvarez Don Carlo
Nadia Krasteva Preziosilla
Alastair Miles Padre Guardiano/Marchese di Calatrava
Tiziano Bracci Fra Melitone
Michael Roider Trabuco
Dan Paul Dumitrescu Alkalde
Clemens Unterreiner Chirurgo
Elisabeta Marin Curra
Chorus and Orchestra of the Wiener Staatsoper
Cond.: Zubin Mehta
Registrado: 02 May 2007 Mensajes: 10429 Ubicación: Que la Forza te acompañe
Publicado: Lun, 23 Jun 2008 8:53 pmAsunto:
VIDEOTECA "OFICIAL"
Comencemos por el histórico vídeo del San Carlo de Nápoles (1958) que nos muestra a un contundente reparto: Franco Corelli, Renata Tebaldi, Ettore Bastianini y Boris Christoff dirigidos por Francesco Molinari-Pradelli:
El dvd, editado por Hardy Classics, es un documento histórico de primera magnitud de unos cuantos "inmortales" de la lírica del siglo XX; la calidad de imagen y de sonido es la que cabía esperarse de la época y condiciones de la grabación. Pero no vamos a ponernos exquisitos con esas cosas... Unos cuantos vídeos de muestra:
Sigamos con otra gran Leonora, si bien el documento en cuestión pertenece a la última etapa de su carrera, justo antes de su despedida. Hablo de Leontyne Price, en un dvd de 1984 con Giuseppe Giacomini y Leo Nucci como Don Alvaro y Don Carlo respectivamente:
La dirección corre a cargo de James Levine, naturalmente. Producción muy tradicional y sonido e imagen de buena calidad.
También existe grabación de la Forza original de 1862:
Corresponde a las funciones dadas en San Petersburgo y dirigidas por Gergiev, con un reparto muy similar al de la grabación efectuada en el año 95 para Philips. Aparte la obertura original (que ya veremos más adelante) no encuentro vídeo alguno procedente de este DVD.
Por último constatar la existencia de esta Forza publicada por el sello Dynamic:
Desgraciadamente, no tengo demasiadas pistas sobre la calidad de la representación, ya que soy incapaz de encontrar un solo vídeo procedente de ella. _________________ Subidón verdiano a cargo de la Stupenda
Registrado: 02 May 2007 Mensajes: 10429 Ubicación: Que la Forza te acompañe
Publicado: Lun, 23 Jun 2008 11:18 pmAsunto:
Curiosidades. Pausa publicitaria:
Esto no iba aquí, pero había escrito un largo mensaje empezando a comparar las dos versiones, San Petersburgo y la Scala, y el c..... del Firefox se ha bloqueado (ya lo ha hecho esta mañana, de manera también poco oportuna) y lo ha mandado todo a freir espárragos. Así que, para compensar, os dejo con algunos curiosos ejemplos de lo que la despiadada publicidad puede hacer con Verdi.
De este ya hablamos en Navidad, o antes de ella. Muy evidente.
Claro, que el origen de todo estaba en el cine. Veamos la cita verdiana en la banda sonora de la película Jean de Florette (1986) y su "secuela" estrenada en el mismo año Manon des Sources (ambas de Claude Berri):
Registrado: 22 Sep 2006 Mensajes: 704 Ubicación: Bilbao
Publicado: Mar, 24 Jun 2008 12:18 pmAsunto:
Enhorabuena Nina por tu trabajo. Sinceramente, me ha gustado mucho y de modo especial tu "pausa publicitaria" que, por supuesto, desconocía. ¡ Lástima del Fire... ese (como se diga)! Pero mujer, ¿Porqué no utilizas el word de toda la vida? O por lo menos, vas grabando lo que escribas cada cierto tiempo.
Un abrazo a todos _________________ Di quella opera, la bella musica
tutte le fibre m'arse, avvanpò!
Registrado: 02 May 2007 Mensajes: 10429 Ubicación: Que la Forza te acompañe
Publicado: Mar, 24 Jun 2008 12:49 pmAsunto:
Rochester escribió:
Enhorabuena Nina por tu trabajo. Sinceramente, me ha gustado mucho y de modo especial tu "pausa publicitaria" que, por supuesto, desconocía. ¡ Lástima del Fire... ese (como se diga)! Pero mujer, ¿Porqué no utilizas el word de toda la vida? O por lo menos, vas grabando lo que escribas cada cierto tiempo.
Un abrazo a todos
Gracias, Rochester. El firefox es el navegador de Internet que uso. Cortar y pegar textos de word a los foros no es recomendable, porque se te llena todo de códigos rarísimos. . Así que luego publicaré lo de ayer. Aprovecho para recordar la presencia de estas Forzas en "mi casa", aunque ya lo hice otra vez:
-Serafin/Tucker, Callas, Tagliabue. Coro y Orquesta del Teatro alla Scala, 1954.
-Molinari Pradelli/Del Monaco, Tebaldi, Bastianini. Accademia di Santa Cecilia di Roma, 1955.
-Gardelli/Bergonzi, Arroyo, Cappuccilli. Ambrosian Opera Chorus, Royal Philharmonic Orchestra, 1969.
-Muti/Domingo, Freni, Zancanaro. Coro y Orquesta del Teatro alla Scala, 1986.
Registrado: 22 Sep 2006 Mensajes: 704 Ubicación: Bilbao
Publicado: Mar, 24 Jun 2008 1:05 pmAsunto:
Nuevamente gracias por recordar tu "casa". Alguna versión ya la he aprovechado y espero que no te parezca mal.
Respecto a copiar y pegar de Internet al word, yo lo hago relativamente a menudo y siempre me ha dado resultado. Elijo copiar y luego "pegado especial" "sin formato" y ya está. Creo que lo sabrás, pues dominas mas el tema informático que yo, pero por si acaso....
Un abrazo _________________ Di quella opera, la bella musica
tutte le fibre m'arse, avvanpò!
Registrado: 02 May 2007 Mensajes: 10429 Ubicación: Que la Forza te acompañe
Publicado: Mar, 24 Jun 2008 10:32 pmAsunto:
San Petersburgo contra la Scala.
Primer asalto: el Preludio contra la Obertura.
Ante todo hacer una aclaración "anecdótica". Nunca he tenido tantos problemas para publicar un mensaje como con este. Tres veces tres se ha bloqueado el Firefox. Luego he tenido otro percance con el Explorer. Así que estoy por creer que lo del mal fario es cierto. .
En fin, a lo nuestro que es la Forza. Empecemos a examinar las diferencias entre la versión estrenada en San Petersburgo y la estrenada en la Scala. Dichas diferencias, provocadas por la reelaboración entre otras cosas del final de la ópera ("hay que librarse de todos esos muertos", habría comentado Verdi), comienzan desde la famosa Obertura. En origen, se trataba de un breve preludio al estilo de Aida. La historia de las dos oberturas de la Forza y de las dos oberturas de Aida (hubo reescritura del preludio de El Cairo para el estreno italiano de esta última) es similar, sólo que a la inversa, ya que la segunda obertura de Aida, más prolongada y rica en temas que el preludio que conocemos, se ha convertido en una rareza, mientras que la de la Forza de 1869 es habitual incluso fuera de los teatros de ópera, ya que se trata de una notable página sinfónica que puede interpretarse por separado.
Veamos desde el lugar de los hechos el preludio de la versión original de 1862. El vídeo corresponde a las representaciones dirigidas por Gergiev y editadas en DVD. Me gustaría que existiese alguno más en Youtube, porque así la comparativa se haría más clara, tal vez. Como no existen más de esta función (de la versión de la Scala hay muchos y por muchos intérpretes distintos), para el resto nos tendremos que conformar con audios:
El Preludio comienza de manera muy similar a nuestra vieja conocida la Obertura de 1869. El amenazante acorde inicial (repetido a lo largo de la ópera en distintas variaciones) y el agitado tema que introducen las cuerdas y que se asocia con Leonora desde que el Marqués irrumpe en los aposentos en el Acto I y ya no la abandona, la cita del dúo Don Alvaro-Don Carlo del Acto IV, seguida por la de la plegaria de Leonora, "Deh, non m'abbandonar". Terminamos con la escena del suicidio de Don Alvaro; concretamente corresponde al momento en que éste increpa al Padre Guardián. "Busca, imbécil, al padre Rafael... Yo soy un enviado del Infierno, soy el Ángel Exterminador". (Extraído de Rivas, no de Piave, ya que no tengo edición del libreto de 1862 a mano).
Nos vamos de nuevo al lugar de los hechos para la versión estrenada en 1869 en la Scala. Veamos a Muti y a la orquesta del teatro milanés en, digamos, la versión definitiva, si consideramos a San Petersburgo como "borrador":
Pocos cambios durante los tres primeros minutos. Señalar la (aún mayor) obsesiva presencia de este agitado tema que podemos asociar al "destino de Leonora" (así lo llamo a falta de otro término), que aquí se "cuela" cuando se introduce la cita de Le minaccie.... Por lo demás, se incluyen citas al dúo Leonora-Padre Guardiano, concretamente a estos versos de Leonora:
Tua grazia, o Dio.
Sorride alla reggetta!
O, gaudio insolito!
Io son ribenedetta!
Già sento in me rinascere
A nuova vita il cor;
Plaudite, o cori angelici,
Mi perdonò il Signor.
Grazie, o Signor.
Mañana más comparativa, Firefox y los hados mediante. Después de tantos intentos no estoy pa muchos trotes... _________________ Subidón verdiano a cargo de la Stupenda
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