Realmente ha sido una suerte poder ver y oír el 30 de Marzo pasado a dos jóvenes y grandes voces como las de Elina Garança y Anna Netrebko frente a frente. A Elina ya la había oído en directo en El Barbero de Sevilla, en concierto en Gibraltar y me hizo una gran impresión. Su Romeo fue antológico, joven, apasionado, teatralmente creíble y su éxito fue apoteósico llevándose las mayores ovaciones y bravos de la noche. A su lado Netrebko extraordinaria también de voz, hizo una Giulieta sensible, emotiva y atormentada, siempre en linea belcantista y para mí sin fallo alguno. Aunque el resto del reparto bajó un poco sobre todo del lado de Lorenzo y Tebaldo. Un buen Capellio completó una representación para recordar. No es fácil hoy día oír unas voces con tan buena salud vocal y más en este repertorio. Otro gustazo fue haber estado en la segunda fila y que muchas veces parezca que te están cantando para ti. Recomiendo la grabación en CD de Deutsche Grammophone aparecida recientemente.

